Pedidos, entregas, cobranzas, cuentas corrientes, comisiones por vendedor y por empresa, y la caja del negocio. Un solo sistema, hecho para cómo trabaja una representadora.
En una representadora todo arranca en un pedido y termina en una comisión. Cuando cada paso vive en un archivo distinto, la plata se pierde en el camino.
El pedido se anota en un lugar, la entrega en otro y la cobranza en un tercero
Un pedido con su documentación, sus entregas y sus pagos en la misma ficha
Las comisiones se calculan a mano a fin de mes, artículo por artículo
La comisión sale del pedido, por artículo o por empresa, según lo que arreglaste
Los cheques se anotan en un cuaderno y alguien tiene que acordarse de los vencimientos
Cada cheque queda registrado con su vencimiento desde la cobranza
Nadie sabe con certeza cuánto debe cada cliente hoy
Cuenta corriente por cliente, con debe, haber y saldo actualizado
Los gastos del negocio se controlan aparte, si se controlan
Caja con ingresos, gastos y gastos fijos del mes, pagados y pendientes
Todo arranca en el pedido, y cada paso queda enganchado al anterior.
Elegís la representada y el cliente: el vendedor y los precios salen solos, siempre de la lista vigente.
La factura de la representada y el remito quedan cargados en el pedido.
Se puede entregar en partes: el sistema lleva la mercadería pendiente y arranca el plazo de pago.
Cheques, efectivo y transferencias en un mismo pago, con su recibo y sus vencimientos.
Entregado y cobrado, el pedido se cierra con toda su documentación adentro.
La de la empresa y la del vendedor, calculadas sobre el mismo pedido.
Ventas, cobros y mercadería entregada, todo en un panel.
Capturas del sistema real, con datos de una cuenta de prueba.
Una representadora no se maneja con un módulo de ventas. Esto es el alcance completo del sistema.
Del pedido a la entrega, con los precios y plazos de cada representada.
Qué se cobró, con qué, y cuánto sigue debiendo cada cliente.
Comisiones, caja y facturación, sin rehacer los números aparte.
Todo se exporta a Excel. Y si tu operación necesita algo que no está en esta lista, lo vemos en la reunión.
El sistema ya está hecho, así que no hay dos meses de desarrollo ni un pago por adelantado. La implementación no tiene costo: la dedicamos a ponerlo a andar con tus datos y a ajustar lo que tu operación necesite.
Ponemos el sistema a andar con tus datos y ajustamos lo que tu operación necesite.
Todo lo que el sistema necesita para funcionar, incluido.
Si más adelante querés una funcionalidad nueva, se presupuesta aparte — así siempre sabés qué estás pagando.
Nos ordenó la operación. Tenemos todo en un solo lugar y hoy trabajamos mucho más tranquilos.
— Jorge Kordi · Hermes Agro SRL
Minerva no empezó en una oficina de software. El primer sistema se construyó adentro de una representadora agropecuaria, resolviendo su operación real: pedidos, entregas, cobranzas y comisiones. Ese sistema es el que hoy ponemos a andar en cada nueva empresa.
No hay costo de implementación: solo el mantenimiento mensual, que cubre el servidor, la base de datos, los backups y las horas de programador para mantenimiento y mejoras. El monto lo definimos según el tamaño de tu operación y te lo pasamos en la reunión, sin vueltas.
Porque el sistema ya está hecho. Trabajamos solo con representadoras, así que la base cubre la operación del rubro completa y no tenemos que construir desde cero cada vez. Vos pagás el mantenimiento; el desarrollo ya lo hicimos.
En dos semanas estás trabajando con el sistema. La implementación no tiene costo: cargamos tus clientes, artículos y representadas, ajustamos lo que tu operación necesite y acompañamos a tu equipo mientras arranca.
No. Arrancamos cargando tus datos al sistema y podés seguir usando tus planillas en paralelo las primeras semanas, hasta que confíes en lo que ves. Nosotros te acompañamos en ese pasaje: la idea es que el sistema reemplace al Excel cuando ya te resulte más cómodo, no antes.
Sí. Sabemos que cada representadora tiene sus particularidades — cómo liquida comisiones, cómo rinde a cada representada, cómo maneja los plazos. Los ajustes de tu operación están incluidos en la implementación. Si más adelante querés una funcionalidad nueva, se presupuesta aparte.
Es para lo que está hecho. Cada pedido se carga contra la empresa que representás, con su lista de precios y su esquema de comisión propio. Y las cuentas corrientes, cobranzas y comisiones se pueden ver por empresa o todas juntas.
Una cobranza puede tener varios cheques, efectivo y transferencias al mismo tiempo, y admite pagos parciales. Cada cheque queda registrado con su vencimiento, así sabés qué se cobra y cuándo.
Siempre. Cada usuario entra con su perfil y sus permisos según el rol. El sistema corre sobre servidores de Microsoft Azure con backups, y si algún día decidís dejar de usar Minerva, te llevás toda tu información exportada en Excel.
No. Minerva es una aplicación web: se entra desde cualquier navegador con usuario y contraseña. El servidor, la base de datos y los backups corren por nuestra cuenta.
Juan Chueco
Comercial e implementación
Luciano Sessarego
Desarrollo · Líder técnico
Patricio Sessarego
Desarrollo
El equipo. Cuando escribís, respondemos nosotros.
Una reunión de 30 a 40 minutos: nos contás cómo trabajás, te mostramos el sistema por dentro y te decimos con honestidad si Minerva es para vos — o no.